Este 4 de Junio se elige al nuevo presidente peruano y las dos opciones no brindan al pueblo peruano otra cosa mas que un inpase.
Ambos candidatos tienen antecedente muy pesados.
Me gustaría hacer un recuento:
Ollanta Humala, que corre por la unión política UPP (Unión Por el Perú)
-Ha sido acusado de coordinar el asesinato de gran numero de personas en la selva (en época de terrorismo). Dentro del cuadro de lo que fue considerado como una gran barbarie orquestada por el ejercito.
-Manifestó su apoyo a su hermano Antauro Humala, quien había irrumpido en una comisaría y matado a varios oficiales en la noche de año nuevo del 2004.
Manifestar su apoyo a su hermano, si esque Ollanta, estaba bien informado, significaba dar apoyo al movimiento etnocaserista que su hermano dirigía y cuyos principios he tenido el gusto de escuchar de la boca de uno de sus lideres cuzqueños: Recuerdo haberle escuchado citar a Hitler, hablar de fusilar a los judíos y a los extranjeros, de la supremacía de la nación Aymará, y otras cosas por este estilo violento y racista.
Alan García, que corre por el Partido Aprisa Peruano, ex presidente
-Aunque no se le atribuye a el, ni se habla de ello, resulta mas que sospechoso el asesinato de su principal opositor a la candidatura presidencial del APRA en los años 80.
-Se levantaron juicios en su contra por enriquecimiento ilícito durante su gobierno (1985-1990)
-No estuvo en capacidad o no tuvo la fuerza para reformar, durante la inflación y la receción económica, muy probablemente causada por las empresas, según lo manifiesto de sutil manera el abogado de estas durante un juicio.
-Aunque gane Alan García, estaremos en lo mismo, la configuración del congreso hace imposible la gobernabilidad innovadora y progresista.
En un país donde las propuestas de campaña, son mas que todo una mala broma que le gasta al pueblo, yo prefiero remitirme a los antecedentes. No importa lo que propongan, no importa la que digan. Lo importante es preguntarse si es preferible vivir en un estado de miedo, o esperar otros 5 años, a un verdadero presidente, si es que tal cosa es posible, en las próximas elecciones.